¡Hola!
En esta y en entradas futuras me centraré en la Traducción Audiovisual. Por ello, hoy me gustaría hacer una pequeña introducción a este campo.
Y para empezar me gustaría contar una pequeña anécdota que seguro que a todos aquellos estudiantes de Traducción e Interpretación les ha sucedido al menos una vez en la vida. Cuando les cuentas a tus amigos, familiares y demás lo que vas a estudiar, siempre hay alguien que te dice: «¡Anda, como Penélope Cruz!». Pues lo mismo ocurre con los traductores audiovisuales. Cuando alguien dice que se dedica a la traducción de guiones de películas, más de uno pregunta: «¿Tú no serás Nicole Kidman, no?».
Por esto hay que tener muy en cuenta que el traductor audiovisual no es un actor de doblaje. La diferencia radica en que mientras que el primero traduce los guiones de una película/serie, el segundo se dedica a ponerles voz a los personajes en otras lenguas.
La traducción audiovisual se encuentra a caballo entre la traducción y la interpretación, pues hay que traducir lengua escrita cuyo fin es ser hablada. Hay que trasladar expresiones al idioma meta de tal manera que suenen como si acabaran de ser pensadas y pronunciadas con naturalidad. Por otra parte, el traductor audiovisual tiene que tener una gran facilidad de registro, pues aquello que traduce es de lo más variado: series de dibujos animados, documentales de naturaleza…
En los últimos años, los estudios realizados profundizando en este tema se han multiplicado. Esto podría deberse al hecho de que este campo suscita cada vez más interés entre la gente en general. Así mismo, hoy en día, Internet juega un papel fundamental para aquellos que desean dedicarse a esto. Pero profundizaremos sobre ello más adelante.
Bibliografía:
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